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Vives Escribiendo

El método de «The Economist»

La Guía de Estilo de The Economist

camionero-solitario

The economist es una revista británica fundada en 1843 para defender los principios del libre mercado. A pesar de que es una revista para las élites económicas y financieras mundiales, emplea un estilo que mezcla el storytelling con el tratamiento de fuentes y datos.

He aquí el comienzo visual (y humano) de un reportaje sobre la formación continua.

Imagine usted que tiene 45 años y que es un conductor de camiones. A usted nunca le gustó la escuela y la abandonó tan pronto como pudo, con un montón de malas notas y no mucha pasión por la enseñanza. Su trabajo ahora es agotador y solitario, pero por lo menos le ofrece la seguridad de una ocupación decente: la carencia de buenos conductores de camiones es una queja permanente de esa industria, y la edad media de la fuerza de trabajo es elevada: 48 años en Gran Bretaña.

Desde el principio nos ponemos en el lugar de un personaje solitario que conduce camiones. En la primera parte del reportaje, la revista nos presenta el problema, pues una buena historia debe plantear un desafío al personaje: lo que amenaza a ese camionero son los nuevos camiones autónomos, que no necesitan conductores. ¿Se quedará sin trabajo?

Tras leer muchas historias de The Economist, he caído en la cuenta de que existe un patrón que se repite en casi todas ellas, incluso cuando se trata de análisis de alto nivel.

  1. El gancho: una descripción visual donde hay un protagonista, o una situación que resume todo en un texto con descripciones visuales (imagine usted que…)
  2. Definición del problema: En pocas frases, se resume cuál es el problema del que se trata. El problema suele estar precedido de la locución «pero» o «sin embargo». Suele ser un «punto de giro».
  3. Datos que sostienen el problema. Se aportan datos de fuentes fiables para demostrar que es un problema verdadero y serio. Suele haber una cronología. Pueden ser cifras o una descripción científica del asunto. Aquí el problema se transforma en drama o desafío con datos.
  4. Desarrollo: Tesis a favor para resolver el problema. Y tesis en contra que detalla qué va a pasar si la situación no se afronta.
  5. Propuesta: ¿Qué se está haciendo para solucionarlo?
  6. Riesgos. ¿Se están consiguiendo resultados?
  7. Análisis. Si no se está consiguiendo resultados, ¿a qué se debe?
  8. Comparaciones. ¿Qué se está haciendo en otros sitios? ¿Funciona?
  9. Conclusión. ¿Cómo aplicar estas soluciones en nuestro caso y cuales son los riesgos si no se aplican? Esta última parte, suele incluir una oración que comienza en «if» (el condicional en castellano «si»): es la advertencia final. «Si no se aplican estas medidas, pasará esto y esto». O bien termina con un «pero». «Estamos en esta situación, pero existe este riesgo».

Si pudiera sintetizar todos esos puntos en pocas preguntas, y servirme de ello para crear un patrón universal, sería más o menos así.

  1. ¿Puedes poner un ejemplo visual de algo o alguien real o hipotético que resuma el problema?
  2. ¿Puedes resumir el problema en una frase de una línea?
  3. ¿Puedes decir cómo hemos llegado a esto?
  4. ¿Puedes aportar datos de puentes fiables?
  5. ¿Puedes decir cómo solucionarlo?
  6. ¿Puedes exponer ejemplos de alguien que lo haya hecho?
  7. ¿Puedes resumir que pasará si lo hacemos bien?
  8. Puedes resumir qué pasará si lo hacemos mal?
  9. Puedes terminar con una oración condicional «si» no hacemos nada o con una «pero»existe este riesgo.

CONCLUSIÓN

Empieza por un personaje y una descripción visual

Continúa con la propuesta (el tema), los riesgos y el análisis.

Compara una solución con otra.

Concluye con qué pasará si no hacemos nada o advierte del riesgo anunciado.

RECUERDA

Hasta las sesudas revistas de conomía emplean el storytelling para narrar cuestiones que no están al alcance de la mayoría.

+ INFO

Se puede consultar (o comprar) en la red el libro de estilo de The Economist escribiendo en google: «the economist style guide»