Saltar al contenido
Vives Escribiendo

El dominio de la mente con listículos

listículo

¿Por qué escribimos tantas cosas aburridas? Porque nuestro cerebro se pone a divagar si no le damos la orden de ir al grano.

Pongamos por caso que le damos al cerebro la siguiente orden: explícame por escrito porqué las fábricas de coches deberían abandonar la gasolina y producir coches eléctricos. Tienes 30 minutos.

El cerebro respondería describiendo primero la historia de los coches de gasolina, las primeras instalaciones, los primeros modelos, la situación actual de productividad, etc…

Hagamos un cambio. Ahora imaginemos que le doy la siguiente instrucción al cerebro. En lugar de 30 minutos, tienes 3 minutos. Y, además, te doy la siguiente instrucción. Descríbelo en puntos numerados 1, 2, 3… Y encabézalos con la palabra «Porque…».

Por último, una instrucción adicional: cada uno de esos puntos no debe ocupar más de una línea.

Este suele ser el resultado.

  1. Porque la gasolina contamina mucho.
  2. Porque el petróleo se va a acabar.
  3. Porque los eléctricos son cada vez mejorres.
  4. Porque la electricidad es más barata.
  5. Porque los eléctricos hacen menos ruido.

El cerebro acaba de escribir un listículo (en inglés, listicle). Es un texto con listas clasificado por números: 1, 2, 3, 4, …

Es lo mismo que hacemos cuando redactamos la lista de la compra o la lista de deberes. Al obligar al cerebro a escribir en listas cortas, le hemos enviado una clara instrucción para que deje de divagar y se ponga manos la obra.

Este truco cognitivo sirve para que seamos nosotros los que controlemos la mente, y no ella a nosotros. EN realidad, ese truco emplea el método inductivo, que consiste en definir un enunciado (hay que cambiar el sistema de fabricación), y aportar las pruebas (contamina mucho, see acaba el petróleo, la electricidad es más barata…)

El cerebro es un animal dentro de otro animal. Si no le damos instrucciones concretas, se pone a divagar. De hecho, el 90% del tiempo, el cerebro está divagando. Le encanta divagar. Es un vago. Pero cuando se le da una instrucción clara y se le impone un límite de tiempo, genera adrenalina y va directo al grano.

Cuando Dios quiso enviar un mensaje al pueblo judío, llamó a Moisés al monte Sinaí. Pero en lugar de pasarle un manual de doscientas páginas con instrucciones sobre un teléfono inteligente, le dio diez mensajes cortos:

  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
  2. No dirás el nombre de Dios en vano.
  3. Santificarás las fiestas.
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre
  5. No matarás.
  6. No cometerás actos impuros.
  7. No robarás.
  8. No darás falsos testimonios ni mentiras.
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
  10. No codiciarás los bienes ajenos.

La dió un listículo.

Desde el punto de vista cognitivo, las listas o los listículos tienen una ventaja: ahorran tiempo al lector. Los periodistas usamos mucho este género, en especial cuando hay que explicar coasa complejas.

En primer lugar, para el que escribe, esa lista tiene la ventaja de que le aclara a él mismo sus ideas. Y en cuanto al lector, cuando ve titutlar como «El conflicto de Siria en diez puntos clave», percibe que no le van a aburrir con un texto largo, sino que va a averiguar las razones en un minuto y medio. Le ahorran tiempo. SIntetiza las ideas que quiere conocer.

Los neurosientíficos afirman que nuestro cerebro procesa con más facilidad aquellas cosas que se presentan en troxos. Por esta razón, todos memorizamos nuestros números de teléfono cortándolos y cantándolos. Por ejemplo, no decimos 673456188, sino que decimos, 673 45 61 88, haciendo una pequeña pausa, e incluso modificando la entonación, como si estuviéramos cantando o recitando.

Las lístas han anidado en nuestro inconsciente porque las hemos aprendido desde pequeños: los diez mandamientos, los doce trabajos de Hércules, las SIete Partidas, …

La Universidad Autónoma de BArcelona realizó un informa para explicar el éxito de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. En vez de redactar unas largas conclusiones, las resumió en «el decálgoo del éxito».

  1. Acuerdo institucional
  2. Economía mixta: dirección pública y gestión privada.
  3. Organismos distintos: para organizar los Juegos (deporte) y para llevar a cabo la construcción (piedra).
  4. Principio de los círculos concéntricos. Los recursos olímpicos no son gastos sino inversiones.
  5. Maximizar las inversiones y minimizar los gastos.
  6. Principio de excelencia: en dos semanas de excelencia, se igualan no solo los esfuerzos organizadores anteriores, sino también los futuros.
  7. El primer beneficiario de los Juegos es el Estado: a medio plazo, siempre surge un superávit fiscal.
  8. Desde una perspectiva estratégica, el período más importante empieza después de los Juegos.
  9. Las inversiones olímpicas son el legado.
  10. Se requeire una continuidad en las inversiones para mantener y sacar provecho del nuevo posiccionamiento.

Las listas, una vez elaboradas, hay que ordenarlas. Es cuando advertimos que hay puntos repetidos, y hay otros importantes colocados al final que debemos poner al principio. Hay que situar cada punto en su sitio.

Las listas o listículos sirven para elaborar cronologías, como por ejemplo, los hitos en la historia de una compañía que suelen aparecer en las webs de empresa. Son la base de los índices de los libros, y supone que, antes de escribir un libro, el autor también elaboró uan lista de ideas asenciales.

También los listículos sirven para concretar instrucciones por correo electrónico, o resumir lso puntos principales de un problema. Son ideales en estos casos porque, visualmente, el contenido aparece troceado desde el primer pantallazo. La gente quiere ver cosas concretas, no desenrollar papiros.

A la hora de ordenar la ideas, las listas de preguntas facilitan la comprensión y la definición. Una persona que sea capaz de elaborar una lista de 100 preguntas sobre un tema determinado, logrará aclararse mucho más que si se pone a elaborar un índice temático.

En los documentos largos, los listículos sirven para ordenar y resolver una parte de la exposición, no toda la exposición. Lo digo porque un ensayo o una larga exposición contiene cronologías, definiciones, ejemplos, …

Pongamos por caso, si estamos explicando cómo está cambiando la educación en el mundo, en un momento podemos usar el listículo para desgranar qué convierte a una clase común en una extraordinaria.

  • Tratar de que cada alumno descubra la materia por sí mismo.
  • Fomenta el pensamiento crítico obligándole a preguntar.
  • Hazle trabajar en equipo.

Imponerse escribir un asunto en forma de lista, obliga a ser más concreto. Los periodistas utilizamos los listículos para enviarle un mensaje al lector: te voy a describir esto en pocos minutos. Los títulos suelen ser: «Los diez errores del presidente», «Quince formas de ahorrar impuestos», «La guerra en Batastán explicada en cinco fechas»…

Para terminar, siguiendo la teécnica que expuse arriba, si se quiere prescindir de la lista y darle una apariencia de texto corrido, solo hay que eliminar los números, quitar los «por qué», y escribirlo todo corrido.

Si además, se emplean conjunciones, conectores y una pregunta, el texto cobra una vida más natural. Veamos que pasaría con los Diez Mandamientos:

Para empezar, amarás a Dios sobre todas las cosas, y, por si fuera poco, no dirás el nombre de Dios en vano. Santificarás las fiestas y honrarás a tu padre y a tu madre. ¿Y sobre la muerte? No matarás, por supuesto, ni cometerás actos impuros o robarás. Acuérdate de no dar falsos testimonios ni mentiras. ¿Pensamientos impuros? No los consentirás, ni tampoco los deseos impuros. Por último: no codiciarás los bienes ajenos.

Las 95 tesis de Lutero, los códigos civiles y penales, las instrucciones y las reglas de una comunidad de vecinos están troceadas en listas para hacerlas más digeribles a la comprensión humana.

En el mundo empresarial, uno de los lobros de más éxito se titula Getting things done (Cómo terminas las tareas). Lo escribió David Allen, a quien un medio anglosajón le calificó como «el hombre que ordena el universo».

La técnica de Allen para ayudar a los empresarios y ejecutivos a ordenar su caos permanente, se basa en elaborar listas. Listas de tareas, a las cuales asignamos una prioridad. Pero al fin y al cabo listas.

CONCLUSIÓN

Usa las listas para organizar tus ideas.

Cuando las usas en una publicación el lector percibe rapidez en la transmisión de la información, en otras palabras, que tendrá mucha información organizada en poco tiempo-

Capta la atención y gana fidelidad de tus seguidores, lectores o usuarios, en un mundo cada vez más cambiante.

Todo un descubrimiento esto de los listículos (vaya palabro perturbador)

RECUERDA

Las listas son una de la formas más antiguas de organizar las ideas. Los periodistas las usan constantemente para exponer temas complejos.

Gracias por llegar hasta el final. Hasta pronto.

MÁS INFORMACIÓN

El libro de David Allen sobre organizar el tiempo usando listas se titula Organizate con eficacia. Editorial Empresa Activa

El programa Word de Microsoft tiene funciones para crear listas: por números, por viñetas, por letras… Nosotros solo debemos rellenarlas con preguntas y con respuestas.

La web que ha tenido más éxito en EEUU en los últimos años se llama Buzzfeed. Su contenido son, sobre todo, listas: las 10 mejores recetas de cocina; los 18 videos de gatitos que no te puedes perder; 12 formas de decirle a tu pareja que la amas…

Buzzfeed